uando el ángel Gabriel se apareció a María para decirle que concebiría y daría a luz un hijo, María respondió con su fiat: "que se cumpla en mí lo que has dicho" (Lc 1, 38). María concibe a Cristo en su seno, y se convierte en la madre de Dios, la madre de Jesús. Jesús mismo nos dice que Él es “el Camino, la Verdad y la Vida” (Jn 14, 6). Al convertirse en la madre de Jesús, María se convierte en la madre de la vida. La aceptación de María en este momento imprevisto demuestra